ÁREAS CANINAS: EL PIPICAN

Pipican, área canina, parque para perros, etc. En cada lugar lo llamarán de una manera, pero todas hacen referencia a un parque vallado, en ocasiones con fuente y elementos de agility (escaleras, aros, puentes, etc) cuyo objetivo es poder soltar al perro en una zona controlada para que juegue con otros perros.

Estas zonas tienen muchas ventajas, la principal de ellas es que es un entorno cercado, donde podemos soltar al perro con seguridad y de manera controlada. Si además tienen fuentes de agua es un plus añadido. Y si tienen elementos de agility y queremos practicar esta modalidad, son lugares públicos donde podremos encontrarlos y entrenar con nuestro perro si queremos y no disponemos de espacio o los materiales en casa.



Utópicamente, son sitios perfectos para que nuestro perro socialice con otros, juegue, interactúe y aprenda a relacionarse con los de su especie y cubrir esa necesidad social.

Lamentablemente, son zonas exageradamente frecuentadas y llenas de humanos que van a socializar con humanos y a desentenderse del perro para que “se pasee solo, juegue con otros perros y se desfogue”. En la mayoría de ocasiones encontramos perros sobreestimulados y muy excitados, juegos bruscos, perros con pocas o nulas habilidades comunicativas, exceso de ruido, entrenamiento estricto, demasiados estímulos y poco respeto a las necesidades individuales de cada perro. Es como llegar a un festival de hardcore y soltar a tu hijo para que sobreviva por sí mismo en los pogos sin experiencia previa.

Es por ello que, por el bien del perro, descarto totalmente la opción de visitar estos recintos con: cachorros que todavía están en periodo de socialización, perros con dolores, con problemas de comportamiento o que están siguiendo una terapia de educación (consultar con el profesional), perros con altos niveles de estrés, con miedo o muy excitados y perros recién adoptados que todavía se están adaptando.

Aun así, si quieres acudir a un pipican, te recomiendo:

  • Acudir en horas de poca afluencia y al llegar, dar una vuelta desde el exterior para evaluar la cantidad de perros que hay, su estado de ánimo y emocional, y qué hacen los humanos que están dentro con ellos. Un indicativo que te puede ayudar a decidir si entrar es el nivel de ruido que haya (ladridos y gritos), prioriza la calma por encima de todo.


  • Al entrar no sueltes directamente a tu perro. Da una vuelta con él atado, que vaya conociendo al resto de perros y el entorno progresivamente, y que el resto le conozcan a él.


  • Controla y observa en todo momento a tu perro y al resto, analiza las situaciones y actúa si es necesario. Protege a tu perro de otros perros y humanos que puedan ser muy bruscos con él.


  • Si es necesario irte, no lo dudes. “Menos es más”. No hace falta estar muchas horas dentro. Vela siempre por el bienestar de TODOS los perros.


  • No sobreexcites a los perros con juguetes o chuches, déjales interactuar entre ellos e invita a interacciones calmadas.


  • Salir del pipican no tiene por qué significar el fin de la diversión, lo importante es el conjunto del paseo. Evita hacer paseos de punto A al punto B (de casa al pipican, y del pipican a casa).

Y recuerda que en los parques hay muchos perros, no se encuentran todos en estos recintos caninos, existen muchas otras opciones de socializar y jugar entre perros fuera de estas áreas. Invitar a tu perro a conocer a otros perros durante el paseo (calles, parques, etc) es una magnifica opción.

71 vistas

© Lobo Áureo

Todos los derechos reservados

Tlf.: 689 429 476

educacioncanina.loboaureo@gmail.com

  • White Instagram Icon
  • White Facebook Icon
  • White YouTube Icon

Madrid, España.